El pensamiento de lo malo
El pensamiento de lo malo
La mente humana es un enigma, y en parte explícita su manejo es algo muy complejo para su usuario, si bien tenemos un enorme rango de conciencia y razocinio, también hay que reconocer que nuestra mente tiene aspectos que no podemos controlar y otros más a los que no es posible acceder de esta manera.
Y uno de estos aspectos importantes es el pensamiento, si bien es posible acceder a el de una manera consciente, controlarlo es algo de tremenda complejidad y gasto energético para quien no está acostumbrado o no posee técnica.
El control de este elemento se limita a unos cuantos que tras de ellos se encuentran horas de trabajo y disciplina sin igual, un ejemplo de estos son los monjes shaolín, monjes que llevan una filosofía del control sobre sí mismos llegando incluso a ser inmunes al dolor físico.
Pero regresando a la cultura occidental y el aspecto biológico, la mayoría de la población posee una nula posesión de sus pensamientos, tienden a dejarlo todo al entorno y caen en ser autómatas desmedidos en su andar. No comprenden la complejidad de sus mentes y sus aspectos más obscuros.
Añadida a esta característica nos encontramos con que para sobrevivir nuestra mente tuvo que siempre orillar los pensamientos al borde de la tragedia para evitar quedarnos parados frente a un tigre hambriento e impulsamos por el miedo a correr.
Desafortunadamente la evolución es lenta y nuestro cambio social va al extremo rápido, y hoy en día no hay ningún tigre tras nosotros, pero el cerebro interpreta cualquier pelea, regaño o tensión como un enorme tigre que va a comernos.
Por eso siempre en toda situación nueva tu parte inconsciente provoca miedo y pensamientos negativos en busca de qué te quedes seguro donde estas y no corras hacia "el tigre".
Es aquí donde entra la parte importante de este post, es el controlar esas malas ideas de qué todo está mal, esos pensamientos de tragedia y de posibilidades de dolor, la verdad nunca se van a ir y desaparecerán, pero no sé trata de pelearse con ellos, se trata de aceptarlos y admitir su irracionalidad en la ficción que contienen, es mejor razonar el temor, temer menos y actuar, que, no hacer nada y temer, temer y después caer el el "que hubiera pasado si"...
El reto está dicho, y yo te propongo hacerlo y conservarlo el resto de tu vida, siempre evitar quedarse en el temor y vivir el resto en el hubiera, se que no siempre será victoriosa la situación, pero no lo dejes de lado.
JuanK



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